25 años en Crónicas



Portada y Contraportada. El libro impreso consta de 445 páginas, tapas termo laminadas brillante en color plata. Tamaño 20X20 cm. Solapas de 5 cmt. con texto de María Carla Morales, Psicóloga.

Las fotografías usadas en el libro fueron realizadas especialmente para programas o archivos del Teatro del Norte por los fotógrafos iquiqueños: José González Enei, Octavio López, Carlos Carpio, Hermanos Herrera y Carlos González, otras pertenecen al archivo personal del autor.

El libro en su versión impresa se encuentra a disposición de los interesados en todas las bibliotecas públicas del país, en las bibliotecas de la universidades de Iquique-Chile, como en las principales Escuelas de Teatro de Chile.

Índice del libro

Índice de imágenes, página Nº 16
Presentación, página Nº 21
Introducción al teatro, página Nº 29
Cómo leer las crónicas teatrales, página Nº 37
Fueron nuestro apoyo, página Nº 51
Entre momias y trenes, página 63
El semillero teatral, página Nº 73
18 de abril del 74, página 79
Dramaturgos chilenos tradicionales, página Nº 95
Otros chilenos contemporáneos, página, Nº 117
Los clásicos y de época, página Nº 131
El teatro infantil, página Nº 145
Las crisis y los aniversarios, página Nº 187
Dos mujeres y las raíces, página Nº 205
Rivano, el más representado, página Nº 243
Los talleres y el teatro popular, página Nº 275
Las viejas y el teatro trasandino, página Nº 295
La ronda polémica, página Nº 327
No voy a llorar, página Nº 345
Los últimos estrenos, página Nº 361
Al otro lado, página Nº 373
Los protagonistas, página Nº 379
Los de atrás del telón, página Nº 397
Confesiones de un director, página Nº 419
Epílogo, página Nº 407
Anexos:
1.- C ronología teatral, página Nº 427
2.- Equipos técnicos, página Nº 437

Presentación del libro


Blanca Yánez, socióloga y docente universitaria escribe el siguiente artículo para hacer la presentación del libro:

"El teatro es una expresión cultural. El Teatro es parte de la cultura. Además de ser arte, refleja también el alma del pueblo. Este libro donde está la historia del Tiun y el Tenor, refleja el alma de Iquique. Al leer los artículos de prensa que contiene visualizaremos que cuando hubo más oportunidades fue porque hubo personas que objetivaban el estado del alma de Iquique, que posibilitaban las cosas; pero cuando hubo obstáculos fue porque nuestra alma no era lo suficientemente generosa para querer vernos y desarrollar este arte." Leer artículo completo.

Memoria colectiva: los actos de creación de sentido.

María Carla Morales, Psicóloga
Artículo impreso en las solapas del libro

¿Qué formas toman los recuerdos? ¿Qué se recuerda y qué se deja en el olvido? Las personas no recordamos ni olvidamos todo, hay cosas, hechos, personajes que quedan en nuestras retinas, oídos, pieles. Hay cosas, hechos, personajes que llegan a formar parte de nosotros, que nos acompañan y que dan cuenta de lo significativo en nuestras vidas.
La memoria colectiva es un proceso constante de construcción y reconstrucción del pasado, ya sea de un grupo o una sociedad, pero no es estrictamente la memoria del pasado vivido sino que rescata un pasado sentido, un sentido que alude al entendimiento, al significado de quienes somos. Una comunidad que da espacio y tiempo ha reconocer y contar las historias, es una comunidad que permite el conocimiento, un conocimiento que define no tan sólo nuestra identidad –el saber quién y cómo somos- sino un conocimiento que nos permite proyectar el futuro.
Por el contrario, una comunidad que no se escucha, que no cuenta sus historias transita en la ruta del desconocimiento, de una serie de repeticiones constantes tanto de los fracasos como de los aciertos en el mismo momento evolutivo, sin avanzar ni resolver; es una comunidad de proyectos que se vuelven inconclusos y principios que se pierden en lo inmediato.
La memoria colectiva se rescata en los cuentos de esquina o de noches de amigos que narran vivencias, pero también a través de artefactos: libros, cantos, monumentos. Todos ellos nos dan señas para construir y reconstruir nuestra memoria. Son hitos para no perder la ruta.
Este libro es un hito, en la construcción de la memoria del teatro iquiqueño. Un hito para leer y contar y luego re-contar desde los nuestro, porque como dice Galeano “una memoria es una experiencia viva”, no es lo que se guarda para no pensar de nuevo en ello, es lo que se mantiene para ser seres concientes de nuestro sentido y buscar nuestros caminos.

Introducción al mundo del teatro

El teatro es una pasión, pero el que no la conoce quizás no puede entender por qué se entregan tantos años de vida a este arte.

El teatro históricamente se remonta al siglo VI A.C. Tuvo en Grecia sus comienzos en el año 534(a.c.) cuando Tépsis, poeta griego creador de la tragedia obtiene por parte del Estado la asignación de un coro y un actor para realizar representaciones ambulantes a bordo de un carro, el cual se conoció como “el carro de Tépsis”.
En Grecia fue una de las actividades culturales más importantes, dos veces al año, por espacio de una semana todas las actividades se suspendían para dar paso al teatro, se cerraba el comercio, las oficinas y hasta los tribunales. La admisión al espectáculo era gratuita en un principio; posteriormente se cobró una pequeña cantidad, con lo cual se inventó el sistema de boletaje, obsequiando “pases” a quienes no podían pagar la entrada. El Estado pagaba a los actores, y la producción corría a cargo de un ciudadano rico que recibía el título de “corega”. Todo esto era posible gracias al sistema esclavista que regía a los griegos.

El teatro empieza en lo que ahora se llama magia. La magia más directa de todas: energía y ritmo por la tierra y la danza. Cuando de esta comunión animista se pasó a la religión con personajes, entonces fue necesario representar los hechos de estos seres mitológicos. Los ritos son la repetición teatral de los actos fundacionales de los héroes y del panteón de los inmortales; los mitos son la narración de los hechos. El teatro se ocupa de los ritos, la literatura de los mitos. Pero he aquí que los griegos con su fascinación por el concepto, combinaron el entusiasmo dionisíaco con la serenidad apolínea. Empezaron a desmitificar, deslumbrados por el mito de la lógica”.(Luís Racionero, Revista Cero/98, La última palabra.)

"El teatro surge en la historia como una necesidad del ser humano para re-presentar las cosas de la vida. Por esta razón, el teatro está ligado íntimamente a la coexistencia social, y a tal punto, que no se podría precisar dónde se inicia la representación teatral y dónde concluye lo verdaderamente vivido. Teatro y vida, entonces, son expresiones de un mismo binomio verbal: ser y estar, que caracteriza a la vida -lo vivenciado- tanto como el teatro -lo representado-." (Héctor Azar, “Como acercarse al teatro”, Pag.7-9. Editorial Plaza Valdés S. A. 1988, México)

Asi comenzó la historia

Domingo 2 de septiembre de 1973


Abiertas los inscripciones para la carrera de teatro en Universidad del Norte.

"La carrera de Instructor Teatral es un instrumento valiosísimo para la clase trabajadora, porque permite que ella misma se emancipe culturalmente", así lo declaró ayer Guillermo Jorquera, profesor de teatro y que impertirá clases en la nueva carrera que abre para los trabajadores la sede Iquique de la Universidad del Norte. "Creemos que Iquique es un terreno abonado para lanzar esta carrera, por cuanto sabemos que los trabajadores tienen un gran potencial teatral, adquirido desde la época en la que Luis Emilio Recabarren hizo de Iquique la cuna del teatro social".

La carrera de Instrucción Teatral será en horario vespertino, con una duración de tres semestres para trabajadores en general y de la Educación. "No es necesario tener aptitudes artísticas para ingresar", aseguró el profesor Jorquera, quien trabajó en el Departamento de Teatro de la Universidad de Chile.

Las clases de la carrera, que ya tiene abiertas las inscripciones con 35 cupos, comenzarán el lunes 10 de septiembre. Serán impartidas por profesores de la Universidad del Norte, encabezados por Guillermo Jorquera y Jorge Reyes Frías. Además, profesores de la Universidad de Chile dictarán aquí charlas y cursos especiales de formación básica en cada semestre.

Ahora ya no están…

Fueron nuestro apoyo.


La sala de calle Baquedano 928

El primer espacio escénico para el TIUN

Desde 1974 al 1980 el TIUN ocupó las dependencias de la Casa de Cultura de la Universidad del Norte, que albergaba al Museo Regional (Hoy Centro Cultural Collahuasi) ubicado en calle Baquedano 928, calle con doble tránsito.
En la parte posterior de este edificio (patio) funcionaba la Universidad con varias carreras. Las salas que el museo tenía de oficinas se ocupaban como camarines en la noche y el espacio para exposiciones como escenario. En un altillo de la escalera que daba el segundo piso se había insertado el cuarto de sonido e iluminación. El hall central sonde se ubicaban vitrinas de exposiciones, los fines de semana se transformaban en la “platea”.

Pareciera que el nacimiento del TIUN -del teatro en sí- en la calle Baquedano no fue al azar. Precisamente la calle de mayor importancia de Iquique, no podía ser el lugar más adecuado, (quizás predestinado) para el nacimiento de un hecho cultural trascendente.

El garage de Sotomayor 728

En calle Sotomayor entre Vivar y Barros Arana, se encontraban dos enormes casas antiguas perteneciente a los ex-Ferrocarriles del Estado, ambas residencias para los administradores. Entre esas dos dependencias un garaje al aire libre, estrecho espacio con entrada encementada sólo hacia la calle y suelo interior de tierra, sin techo.
Al trasladarse la Universidad a este nuevo terreno, las dependencias y aulas académicas ocuparon el interior del recinto de los ex ferrocarriles, mientras que a las dos casas externas que dan hacia la calle Sotomayor con Vivar, se trasladó a la derecha del garaje, el Museo y a la casa grande de la izquierda, las oficinas de la Secretaría de la Universidad. Mientras tanto el grupo teatral ensayaba en cualquier dependencia que quedaba desocupada en el interior del recinto académico.

Posteriormente, al cerrar la Universidad su sede en Iquique, este mismo espacio físico de los ex-ferrocarriles es entregado en comodato a la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Iquique, quien asume la responsabilidad cultural con los protagonistas artísticos y culturales ya consolidados anteriormente por la sede universitaria. Por lo tanto el Museo permanece en sus dependencias, mientras que las oficinas de la recién creada Corporación Municipal de Desarrollo Social de Iquique, con don Germán Bass como Secretario General, ocupan la antigua casa que perteneció a la administración de los ferrocarriles. El director del grupo teatral pasa a ser funcionario de la Corporación y el espacio del garaje es cedido para el Teatro.

Ahora el TIUN, Teatro Iquique de la Universidad del Norte, al pertenecer a la Municipalidad cambia su sigla por TIMI, Teatro Ilustre Municipalidad de Iquique, para llegar finalmente a autodenominarse TENOR, “Teatro del Norte”, quien tiene ahora un espacio definitivo y propio, pero sin mejoras, ni bienestar estructural. Entonces son los propios actores quienes hacen el radier interior, levantan un escenario y con lona y redes cedidas por una pesquera cubren el techo abierto a la intemperie. De mobiliario encuentran antiguas butacas de trenes y bancas, se habilitan unas bodegas interiores como camarines y un par de cortinas gruesas colocadas en la puerta de entrada al garaje acondiciona algo parecido a un foyer, que servía para evitar que el viento entrase sin control por los portones de acceso al “teatro de bolsillo”.

En este espacio para la expresión teatral todo debía hacerse, nada fue dado. ¿Sería este pequeño espacio el que desarrolló la creatividad?. ¿Realmente era un espacio sobrante o era el espacio que los dioses tenían reservado para continuar con la gran tarea teatral?. Los grandes espectáculos, las grandes escenografias surgieron acá, los grandes amigos llegaron acá, los mejores talleres sucedieron acá. La mayor cantidad de público vino hasta acá. ¿Fue casual el espacio elegido?...

El semillero y teatro juvenil

Para iniciar la experiencia del teatro adulto, se trabajó previamente con jóvenes de la Enseñanza Media, que luego ya formado el Teatro de la Universidad del Norte, sede Iquique, TIUN, se fueron incorporando a los montajes adultos. Entre otros se destaca a Sonia Sepúlveda, Litto Zúñiga, Maria Luisa Aguirre, Eddie Selfene, Antonio Figaredo, las hermanas Cecilia y Griselda Montecinos …

Sonia Sepulveda y Griselda Montecinos en"La Princesa Panchita",1973

Entre los años 1973 a 1976 con estos jóvenes se montaron las siguientes obras: La Princesa Panchita, Anacleto Avaro, Farsa y Justicia del Señor Corregidor, Recuerdos del 45, Historia de un Hombre Solo, Al borde de la eternidad.


El elenco del TIUN, en "Al Borde de la Eternidad", para el Centenario del Combate Naval de Iquique, actuación realizada en el Monumento al Marinero Desconocido.

Anacleto Avaro, con Sonia Sepulveda y Waldo Nuñez, 1975

Creaciones colectivas para eventos especiales: Además para fechas especiales como los aniversarios, la navidad se realizaron performance o adaptaciones , entre ellas recordamos: Seis años de amor” con una idea de Guillermo Jorquera, "Juego de Pantomimas”, con una idea de Jaime Torres, "Buscando a Pascual” con una idea de Jaime Bonelli, "Tilín y Tilón”, con una idea de Guillermo Ward, "El pastel de la Leona” con una idea de Guillermo Ward, "Los tres deseos” con una idea de Guillermo Ward, “Espíritu de Navidad” con una idea de Guillermo Ward, “El Microbio y el Viento”, con una idea de Jorge Miranda, “Navidad sin juguetes” con una idea de Guillermo Jorquera.

El primer dramaturgo












Jaime Bustamante Rozas, autor de "Recuerdos del 45 o La Siniestra Historia de Garfield High School"

Jaime escribe en el programa de su primera experiencia como dramaturgo: "Poco podría decirles a ustedes de la década del cuarenta en materia de cine. Sin embargo, durante esos años en que el mundo salía de una segunda guerra mundial, el cine tuvo la misión más increíble: levantar el ánimo a medio mundo exhausto. Películas acartonadas, con mucha lentejuelas, con canciones pegajosas, a veces dobladas por cantantes anónimos (ya que los artistas servían como prototipo de la perfección y a veces no sabían ni cantar); y temas muy simples hicieron las delicias de nuestros abuelos y de nosotros, sus nietos, que las hemos apreciado a través de la televisión.
Escribir una crítica a esas películas no es algo que se deba tomar muy en serio. Este autor les tomó el pelo con mucho cariño y respeto porque todavía pasa alguna tarde mirando a Danny Kaye y a Judy Garland en la pantalla chica. Lo que sí hay que apreciar es el trabajo de los jóvenes del teatro de la Universidad del Norte (TIUN) que con mucho cariño viven estos recuerdos en el escenario.
La música se la pedimos prestada a Cole Porter, y el tema de la “Maratón” lo escribió hace mucho tiempo Billy Rose. Bernardo Yun Kan completó la obra escribiendo, "Recuerdas”, y haciendo los arreglos musicales. El acompaña a los cantantes en teclado. Iquique, octubre de 1975.

Cuento de Verano, la primera obra del TIUN

Fecha para recordar: 18 de abril de 1974, el primer estreno teatral del Teatro del Norte

“Cuento de Verano”, de Alejandro Cassona. Estreno 18 abril de 1974

Con el montaje de la obra Cuento de Verano, el primer trabajo de ésta compañia teatral la Universidad del Norte, orientada a ser un agente de desarrollo y un motor en la comunidad, tiende a utilizar las fuerzas vitales existentes.

Bajo esta premisa y consciente de lo que el teatro aporta a la cultura de los pueblos, esta Sede ha sentido la necesidad de rescatar los valores teatrales locales creando el TEATRO IQUIQUE DE LA UNIVERDIDAD DEL NORTE, TIUN.

El TIUN tiene como objetivo entregarles lo mejor de su producción y ofrecerles la oportunidad de apreciar un teatro serio y permanente.

Este es el primer trabajo que les entregamos; su progreso depende de las exigencias que tras las representaciones le impongan, porque por ustedes y para ustedes nació.

Elenco

Prólogo: Pedro Rozas (El narrador)
Egano: Jaime Torres (El marido)
Beatriz: Pilar Lagos (La mujer)
Anichino: Guillermo Ward (El amante)
Brunela: Ivonne Ramirez (La sirvienta)

Equipo técnico:

Escenografia: Juan Aguilar-Bernardo Yun-Kan
Iluminación: Tito Solís
Maquillaje: Guillermo Ward

Recuerdos:

Era el día decidido, por primera vez nos maquillaríamos y usaríamos el vestuario adecuado. Estábamos muy preocupados por la escenografía. Se había realizado una cama irreal, basándose en la ilusión óptica de la perspectiva, una mesa barroca de ajedrez pintada en un cubo y las piezas eran de papier maché, no correspondiendo a la época.

¡La iluminación era otra preocupación!. Como el diseño y la confección de la cama la había realizado un pianista, la iluminación la había hecho un electricista que jamás había visto teatro, sólo sabía hacer instalaciones eléctricas domiciliarias y nada de “atmósfera teatral”, hecho que llevó rápidamente a Jaime Torres a tomar las riendas. Era el que tenía más experiencia en este quehacer, (había formado otros grupos y se integraba ahora a éste como uno más). Sacó tachos, puso acá, allá, por lo menos ya había cierta “atmósfera”. Las grandes pestañas de papel crepé se caían, la peluca mal puesta, y los tocados se desmoronaban. ¡Empezar por primera vez a hacer teatro y todavía con una obra de época,”Cuento de Verano” de Cassona, era para estar nerviosos!

El escenario de seis por cuatro en el día servía para exhibir un gran cañón de la Esmeralda, acompañado de cuadros de Arturo Prat y el espacio donde estaría el público era para poner las vitrinas y estanterías de las piezas arqueológicas del Museo de la sede de la Universidad del Norte.

Este era el espacio que nos ofrecía Oscar Iturra Peña, Rector de la sede universitaria en Iquique. Su hermano Jorge "Coke" Iturra, periodista que recién llegaba de una beca en España, sería el encargado de la actividad cultural, primero como Director de Extensión y Comunicaciones y posteriormente sería el Director del Canal de Televisión, Telenorte.

Los dramaturgos chilenos tradicionales

Dentro de la vasta producción del Teatro del Norte, el teatro tradicional siempre estuvo presente el teatro pícaro que nos muestra la vida del campo y su entorno.

Son los dramaturgos clásicos que toda compañía chilena debe tener en su bagaje: Germán Luco Cruchaga, Luis Alberto Heiremans y Alejandro Sieveking.

Y se estrenan:
Animas de día Claro, de A. Sieveking
La Remolienda, de A. Sieveking
Sigue la Estrella, de L. A. Heiremans
El Abanderado, de L. A. Heremans
La Viuda de Apablaza, de Germán Luco Cruchaga


"Animas de día claro", 1974. Actrices Pilar Lagos e Ivonne Rámirez
"El Abanderado", 1976. Actor: Jaime Bonelli
Actores: Juan Aguilar, Ingrid Astorga y Guillermo Ward, La Remolienda , 1975
Segunda puesta en escena de "La Remolienda", 1987

Programas de: "La Remolienda", "La Viuda de Apablaza", (1981) y "Animas de día claro".

Autores chilenos contemporáneos



El TENOR también llevó a las tablas a nuevos dramaturgos nacionales como:

David Benavente, con “Pedro, Juan y Diego” y “Tres Marías y una Rosa” (con el TIT, Taller de Investigación Teatral), “Amor de mis amores”.
Andrés Pérez, con “Las del otro lado del Río”.
Alfonso Alcalde, “Amores de sábados”.
Patricio Contreras, “La Tercera Espera”.
Jorge Marchant Lazcano, con “Ultima Edición”.
Antonio Skármeta, con “Ardiente Paciencia”

Por la importancia y las circunstancias en que se realizaron algunos montajes, la referencia a ellos se realiza en otras páginas del blog que le otorga mayor pertinencia. Acá se destacará a: Tres noches de un sábado (1978), Pedro, Juan y Diego (1980) y La última edición(1990).
Lito Zuñiga, Sonia Castillo, Diego Portales, en ensayo de la obra "Pedro, Juan y Diego" (1980) en el garage de calle Sotomayor, antes de transformarlo en Sala Teatro.

El Teatro Clásico

Autores clásicos y de época puestos en escena.

La compañía teatral debió enfrentar además obras de corte clásico, de época y tradicionales, ampliando la producción más allá del interés principal que fue el teatro chileno contemporáneo. A sí encuentra a Moliére con “El Avaro” y “Tartufo”, a E. Kesselring con “Arsénico y Encaje Antiguo”, a Neil Simons con “Plaza Suite” y a Jardiel Poncela con “Noche de primavera sin sueño.
En la foto: Octavio López (Clavo) y María Eugenia Alvarez (Pely) en "El Avaro " de Moliére, 1975
El Avaro.- Realizar el montaje de una obra del más grande poeta y dramaturgo francés, Moliére, es uno de los sueños más preciados de toda la gente de teatro.

La elección de una de sus obras siempre se mira con mucho respeto y se dice, que si un elenco de tan corta trayectoria como el TIUN, se atreve a enfrentar a Moliere, es un audaz.

Nosotros somos audaces, pero no con el ánimo de serlo, sino porque estamos empeñados en entregarles a ustedes lo mejor del teatro conocido.

Sólo deseamos que nuestra interpretación en las tablas de “El Avaro”, mantenga el mismo espíritu que Moliére dictó a su pluma.

Del autor sólo les diremos que nació en París, allá por el siglo XVII y que su obra pasó a la inmortalidad el día de su muerte.

Tal vez estas líneas de Chamfort resuman el porqué las obras de Moliére no han muerto: “Moliére ha hecho amable la razón, honesto el placer y ridículo el vicio

El Tartufo.- El grupo junto con recordar al Maestro Dittborn, pone en escena una de las mejores obras de Moliére e inicia una nueva etapa en el quehacer teatral conformando la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Iquique, CORMUDESI

En foto: Jenny Cabrera, Waldo Nuñez, Sonia Pavez, Guillermo Ward y Sonia Castillo, en "El Tartufo" de Molére, 1982

Otros clasicos:

En la fotografía: Pilar Lagos, en la obra "Plaza Suite" de Neil Simons, 1976

En la foto: Waldo Nuñez, Jenny Cabrera y Guillermo Ward, en "Noche de primavera sin sueño" de Jardiel Poncela, 1982

Noche de primavera sin sueño.- El estreno de esta obra constituye para nosotros caminar por un sendero desconocido, pero sin duda fascinante.

Fascinante porque el Teatro Cómico español es toda una época inolvidable; una generación de actores, actrices y autores que no solo hicieron reír a España, sino que pasearon su quehacer por el Nuevo Mundo.

Jardiel Poncela es uno de los autores más representados de esa época y es el autor que nosotros hemos elegido para esta temporada teatral.

Es un sendero desconocido, porque representar teatro Chileno es nuestra misión fundamental, pero hoy hemos querido apartarnos un poco de nuestro camino: queremos ampliar nuestra formación teatral y queremos por sobretodo, contribuir a su tranquilidad espiritual brindándole la posibilidad de reír.

Teatro infantil: un aporte


Teatro para infantiadultos.

El teatro infantil fue un hito importante en la producción del TIUN y del TENOR. Se trabajó con el respeto y la dedicación que se tiene para cualquier montaje adulto. Obras originales, escritas para que fuesen interpretadas por actores adultos.
El montaje no sólo estaba dirigido para que llegara al niño, sino tambien al adulto. A ese niño que los padres tienen dentro, por eso se acuñó el termino de infantiadultos.
Quedó en la memoria de muchas ciudades y regiones del país la participación del Teatro del Norte llevando obras infantiles como su mejor carta de presentación en diversos Festivales .

Las pildoritas mágicas de la bisabuela

Diario “La Estrella de Iquique”, domingo 28 de marzo de 1977

EL TEATRO INFANTIL ESTA VIVO
Por M. I. B. Periodista


Las Pildoritas Mágicas de la Bisabuela, demuestran que el teatro infantil en Iquique está vivito y coleando. A veces no sabíamos mirar al pequeño escenario, u observar las anhelantes caritas que sin pestañar seguían las aventuras y desventuras de los habitantes del bosque ideal.

Guillermo Ward, el autor, es un joven profesor primario que agrega una nueva dimensión a su carrera, creando buen teatro para sus alumnos. Tiene talento, de modo que no dudamos que proseguirá con éxito en esta veta creadora. Como también es actor, caracterizó a La Mancha que todo lo ensucia.

En menos de dos horas, animales habitualmente enemigos y conceptos como una Mancha convivieron con armonía y nosotros no nos extrañamos que estos hablasen y reaccionasen como los humanos. Los actores adultos lograron que los niños se identificasen con sus personajes, tanto es así, que al final de la función la mayoría pasó a despedirse de ellos y se pasearon a su gusto por el escenario. Rosa María Pozo, como Doña Leona, Blanca Romero (Doña Paloma) y Carlos Villagra (Rey Ratón) dieron vida a sus personajes con gran fidelidad. El Michifuz de Jaime Bonelli, actor fogueado con un completo dominio de la voz fue excelente. Pero quisiéramos también destacar a Tommy Rojas, que como Conejín tuvo no sólo que hablar y cantar, sino que además zapatear, y logró conquistar la adhesión de su diminuto auditorio.


Trajes, pelucas, orejas, castillo y bosque florido son una fiesta para la vista. Son alegres, de buen gusto, profesionalmente ejecutados. Contribuyeron igualmente a darle ambiente a la obra, el utilero Carlos Figueroa, Teresa Lizardi con su agradable música incidental; Jaime Bustamante con sus preciosos trajes y la simpática música de las canciones, Luis Astorga que creó la iluminación y los asistentes Lucho Aguirre y Jorge Miranda.

Suspiro y el duende


En la fotografía: Guillermo Ward como Equiskú, Sonia Castillo como la abuela Suspiro, Carlos Villagra como el duende Rabiluz y Cecilia Montecinos como Lula.

Suspiro y el Duende, la obra del autor iquiqueño Guillermo Ward, fue recibida con gran entusiasmo por el público sureño y su elenco muy felicitado, por su excelente actuación. En el trayecto a Los Ángeles, el TIUN se detuvo en Santiago para efectuar dos presentaciones auspiciadas por la Dirección de Deportes y Recreación, una en el Liceo José Victorino Lastarria y la otra en la casa de la Cultura de San Miguel.

En la ciudad sureña, los artistas iquiqueños realizaron diez presentaciones, las que fueron vistas por toda la provincia del Bio Bio. El TIUN actuó, además de Los Ángeles, en las localidades cercanas de esta ciudad, Nacimiento, Santa Bárbara y Quilaco.

¿Como fue recibido el trabajo del TIUN en Los Ángeles?, le preguntamos a Jorquera Fue muy bien recibido por el público, la crítica y el resto de los grupos participantes. El buen nivel de nuestro trabajo motivó al resto de los grupos para aceptarnos como un teatro de mucha experiencia, puesto que no sólo les impresionó la labor de los actores, sino también la de la creación técnica, es decir, escenografía, iluminación, sonido, maquillaje. Cualquier problema que los directores detectaban en sus trabajos, éramos requeridos para aconsejarlos y criticarlos sanamente. Además los organizadores del festival, pensaron que nuestro trabajo debía ser visto por todos los grupos que participaron en el festival, y nos solicitaron que al día del cierre del Festival nos presentáramos en una función privada."

La cueva de las máscaras rotas



Presentación de la obra en Pucón, 1982

La sinceridad, nuestra tarea

En el programa de la obra “La Cueva de las Máscaras Rotas”, de Ward

Pienso que es difícil escribir sobre la sinceridad; porque implica pensar, buscar las palabras adecuadas para que no suenen demasiado fuertes y eso ya es insinceridad.

Creo que la mejor forma de conocerla es verla y por eso pretendemos mostrarla en este juego teatral. Para lograrlo, fue necesario empezar por encontrar nuestra propia verdad. Al hacerlo descubrimos faltas, errores... e intentamos romper nuestras máscaras que nos impiden alcanzar la luz de la sinceridad.

Desde hoy nuestra tarea es practicar lo que aquí predicamos, tratar de ser sinceros. Empiezo agradeciendo y expresando mi sentir a los que quedaron en el camino.

Guillermo Jorquera
Director de la obra

Actuaron en esta obra: Carlos Villagra como Mandamás; Sonia Pavez como Estrella de Mar; Waldo Núñez (Chiwaldo) como Mister Embuste; Guillermo Ward, como Nariz Larga; Sonia Castillo como Maléfica y Pedro Díaz como El Ayudante. La escenografia fue idea de René Mancilla, la iluminación y sonido de Jorge Miranda, el vestuario, utilería y maquillaje en su diseño y realización fue de Guillermo Ward y Sonia Sepúlveda.

Idalón y los Espantabuenos

Elenco de Idalón y los Espantabuenos, de Ward (1984) : Antonio Selfene como Idalón Metafleta, Sonia Castillo y Cecilia Montecinos como las Aves-pájaros Fenicia y Leticia , Sonia Pavez como Mamá Brújula, Claudia Olavaria como la Princesita Purpurina Escarlata, Héctor Basáez como Príncipe Sinfín Serafín, Waldo Núñez como Max Master el Audaz, Tommy Rojas como el sabio Cascarrieta y Rosa Miranda como Chiflona.
TEMATICA.- El príncipe Sinfín Serafín, luego de quedar huérfano es criado por la nana Mamá Brújula para que cumpla con la misión de cuidar las semillas de Siempre Haya Paz. Como niño juega con su amigo vagabundo Idalón Metafleta a hacer titilar las estrellas y planetas lanzándoles piedras con una onda, sin saber que lo que lanzan son las últimas semillas de Siempre Haya Paz.

Lejos de ahí en el Planeta de la Maldad, Max Master el Audaz planea robar los pensamientos positivos de todos los habitantes del Planeta de la Paz apoyados por un ejército de escobas llamado Los Espantabuenos.

Sinfín conoce a la princesita Purpurina Escarlata del Planeta de la Poesía quien es secuestrada y llevada prisionera al Planeta de la Maldad. Idalón convence a Sinfín que para salvar a la princesa debe usar las semillas, pero descubre que las ha desperdiciado lanzándolas al espacio.

Idalón apoyado por el sabio Cascarrieta y las aves amigas forman el Ejército de la Amistad para ayudar a su amigo, venciendo a los Espantabuenos y derrotando a Max Master, quien de castigo debe plantar la última semilla en su planeta transformándole la vida. Idalón y Sinfín cumplen con una gran misión, son ahora más responsables y puede jugar muy felices con su nueva amiga la princesa de la poesía.

Historia para armar en casa

En el programa de la obra “Historia para Armar en Casa”, de Ward (1984)
“Hoy, en nuestra capital, la mayoría de los grupos que hacen teatro para niños en realidad no hacen tal cosa, sino que se han convertido solamente en entretenedores de niños, no se atreven a plantearse una temática, con un conflicto, con personajes de distintas características, una escenografía, un vestuario, una banda de sonido que le sugieren motivos para que funcione su creatividad... ¿Se teme que los niños puedan desarrollarse a través de su propia imaginación?, ¿O se teme que el mundo adulto sea conocido por los niños? Con los ojos de adulto y con corazón de niño, el TENOR te invita a jugar este cuento y si la historia te gusta o te inquieta, termínala en casa.”

Guillermo Jorquera
Director de la obra

Anecdotario:
Félix Manzo Lucic, integró el TENOR desde 1984 hasta 1992 y participó como técnico en el montaje de “Historia para armar en Casa” recuerda que: “en una de las funciones de la obra, el Rey Altanero, luego de hablar tantas fanfarronerías y comprender que lo importante era “compartir” y no atesorar riquezas, entrega al público lo que uno de los humildes personajes le entrega a él, “un barquito de papel”. El actor, Guillermo Ward que hacía ese personaje, tenía oculto en su trono más barquitos para obsequiar a lo niños del público, invitándolos a subir al escenario y preguntándoles como Rey Altanero ya transformado, qué querían que les regalase y todos por supuesto pedían el barquito de papel”.
“En una función, que yo nunca me voy a olvidar, uno de los niños pide “un helicóptero”. Guillermo quedó perplejo, trató de regalarle el barquito, pero el niño insistía que quería un helicóptero, a esto el público reía, comprendiendo la situación en la que se encontraba el actor y esperando cómo saldría de este problema...”
"Pero acá está lo bello y lo maravilloso que es el teatro infantil y cómo los mensajes llegan a los niños: un niñito de no más de cinco años corre desde el público al escenario y le da al Rey un pequeñito helicóptero, de ésos que se ponen en las bolsitas de sorpresa en los cumpleaños, y muy feliz baja del escenario, había aprendido a compartir. El Rey así pudo cumplir con la petición del niño y el público aplaudió larga y fuertemente y comprobó que el mensaje de “compartir” no sólo lo había aprendido el Rey Altanero, sino que también había trascendido al público y a sus hijos, que era el objetivo del TENOR con esta historia para armar en casa

Otros trabajos para niños:

Sigue la Estrella” de L. E. Heiremans montada por el TIUN, en 1976 junto a “La mala nochebuena de Don Etcétera” de Jorge Díaz montada por el TENOR en el año 1983 y ambas estrenadas para épocas navideñas, fueron los dos únicos trabajos dirigidos a público infantil de autores externos a la agrupación.
Guillermo Ward,
como el espantapajaros
en "La mala nochebuena... "

Evaluaciones: crisis y aniversarios

Una tradición que mantuvo por mucho tiempo el Teatro del Norte fue el estreno de una nueva obra para su aniversario (18-20 de abril). El estreno ameritaba una evaluación de lo realizado durante el año teatral y los proyectos para el nuevo año que se iniciaba.

Para esa Avant Premiére -a la que todos querían asistir- se invitaba a las autoridades, a los directivos de la institución patrocinadora y a medios de comunicación. La prensa local anunciaba y publicitaba el estreno, generalmente con un reportaje sobre el grupo.

A través de estos reportajes o evaluaciones anuales públicas, se fueron conociendo necesidades: un espacio fijo, cambios de patrocinio, problemas laborales, y el reconocimiento de la comunidad hacia los protagonistas de este quehacer cultural.

Dos mujeres y nuestra identidad



Durante los veinticinco años del Teatro del Norte sólo se puso en escena el trabajo dramatúrgico de dos mujeres: Iris Di Caro, poetisa iquiqueña e Isidora Aguirre, dramaturga nacional. Ambas escritoras, desde distintos puntos de vista y estilos muy diferentes, plantean su posición frente a la identidad nacional y a nuestras raíces ancestrales.

De Isidora Aguirre, el TENOR estrenó y montó el drama épico “Lautaro”, en los años 1983 y 1992. Dos puestas en escena muy diferentes que nos relatan la historia de nuestra araucanía.
Y de Iris Di Caro, en 1989, el TENOR pone en escena la leyenda aymará-quechua “Kuyaskay”, la que enriqueció con un serio trabajo de investigación antropológica sobre nuestra cultura ancestral.

Lautaro, epopeya del pueblo mapuche






Lautaro o Leftraro (en voz mapuche), de Isidora Aguirre, Primer Premio Nacional de Dramaturgia, Carlos Dittborn 1982, narra poética y musicalmente la epopeya del pueblo mapuche y la guerra larga de la Araucanía, cobró realce en esta oportunidad con la puesta en escena que brindaron los actores del TENOR. El canto de amor a las raíces del mapuche, dio la visión de un pasado glorioso en los parlamentos. Las voces y el montaje sobrio con que el director remontó al espectador hacia las umbrías selvas del Arauco indomado, se ajustó a una realidad impresionante.
Lautaro se estrenó en el año en el año 1983 con el siguiente reparto: Waldo Núñez, Carlos Villagra, Sonia Sepulveda, Guillermo Ward, Hugo Espinoza, Ana Marambio, Juan Carlos Peralta, Patricio Márquez , entre otros. Luego la historia de la araucanía se vuelve a montar el año 1992 para los 500 años de América con el siguiente elenco: Carlos Villagra, Sonia Sepúlveda, Guillermo Ward, Luisa Jorquera, Sonia Castillo, Félix Manzo, Tommy Rojas, Reinaldo Pulgar, German Olcay, Diego Portales, Belford Vilca y Mabys Fernández.

Kuyaskay, leyenda andina



Porque somos Norte-Vida
El Teatro del Norte (TENOR), estrena “Kuyaskay” de la poetisa local Iris Di Caro, con el convencimiento de estar haciendo un aporte al desarrollo de la dramaturgia regional, tarea que habíamos cumplido solo a nivel de teatro infantil.
El montaje de esta obra significa para “el TENOR” ahondar en la búsqueda del conocimiento del hombre y su entorno, objetivo fundamental de la compañía, y en esta oportunidad con profunda emoción porque estamos tras los pasos de nuestras raíces y de las etnías que conforman al hombre de nuestra raza americana.
“Kuyaskay” es una hermosa historia de amor, envuelta en un manto de poesía nortina, que el tenor ha tratado de sentirla suya y por eso buscó la asesoría de antropólogos, arqueólogos y estudiosos de lo nuestro, para encontrar la verdad de los personajes que nuestra intuición artística no alcanza a delinear.
Para aquellos que buscan respuestas del por qué de las cosas, queremos decirle que el Tenor estrena “Kuyaskay”… porque es una obra nuestra, porque es una historia de amor, porque nos permite encontrarnos con nuestra identidad, porque queremos que no se olviden de la gente de piel y alma morena, herederos de una cultura milenaria, que hoy tiende a desaparecer. Porque pensamos que detrás de esta historia está la raíz, el misterio y el origen del hombre americano. Y porque nosotros somos norte-vida.

Guillermo Jorquera Morales
Director
Cartas sobre Kuyaskay
Trascripción de 3 (tres) cartas enviadas con motivo del estreno de la obra “Kuyaskay” por el actor nacional Ramón Núñez Villaroel académico de la Escuela de Teatro de la Pontificia Universidad Católica , Santiago-Chile más un articulo salido en El Mercurio de Santiago.

Rivano, el autor más representado

De Luis Rivano, más conocido como “Paco” el TENOR estrenó cinco obras de su autoría, remontando “El Gásfiter en Sociedad” y “El Rucio de los Cuchillos”.

Rivano asistió a todos los estrenos realizados en Iquique. Compartiendo sus experiencias, sus procesos de creación, sus observaciones sobre sus obras realizadas por otras compañías del país. Igual que sus personajes fue directo y sin dobleces.

Cronología teatral de Rivano en Iquique.

·
En 1979, Te llamabas Rosicler. Sala Baquedano
· En 1983, Los Matarifes. Sala Sotomayor
· En 1985, Un Gásfiter en sociedad. Sala Sotomayor
· En 1986, Un Gásfiter en sociedad. Sala Sotomayor
· En 1986, ¿Dónde estará la Jeannette?. Sala Sotomayor
· En 1989, Te llamabas Rosicler. Teatro Municipal
· En 1990, Un Gásfiter en Sociedad. Teatro Municipal
· En 1993, El Rucio de los Cuchillos. Teatro Municipal
· En 1997, El Rucio de los Cuchillos. Teatro Municipal

Te llamabas Rocicler


1979, con Gloria Jimenez
1988, con Ivonne Rámirez

Rivano y Rosicler


Creo que la mejor forma de definir al autor y a la obra es repitiendo el pensamiento de Tabarín y del escritor, poeta y periodista, Hugo Goldsack sobre “el fenómeno Rivano”: “Se puede o no estar de acuerdo con esta apreciación, pero pocos podrían cuestionar derechamente el talento de este hombre multifacético, a quien sin pensarse, cabría otorgarle el doctorado Honores Causa de la Universidad de la Vida.

¿Currículum? Sin escuela, casi. A puño limpio se trenza a golpes en todas las esquinas de la miseria. Cae y vuelve a levantarse en esa riña permanente en la que no pide ni da cuartel.”

“Te llamabas Rosicler”, se inscribe, como las novelas y cuentos de Rivano, en una versión muy personal y criolla del más crudo naturalismo. Traduce por lo tanto, el submundo de los fracasados, los empleadillos, las damas venidas a menos, las cabareteras, los pijes ociosos y cobardes…con esta resolución y audacia que le conocemos y admiramos, Rivano ha tomado en vilo esas grotescas y maltratadas criaturas y las ha puesto en escena, sin omitir ninguno de sus defectos, sin cubrir piadosamente sus llagas morales, sin compadecerse por sus llantos y agonías”.

El Teatro Iquique de la Universidad del Norte (TIUN), entrega a su comunidad, una vez más, la obra de un autor chileno; misión que se ha encomendado tras la búsqueda de nuestras propias raíces.

Los Matarifes






Los Matarifes es una pieza teatral clasificada dentro del neorrealismo. Nos muestra a sus seis personajes caracterizados por los actores Rosa María Pozo, Francisco Pinto, Juan Carlos Peralta, Jorge Bugueño, Sonia Sepúlveda, Patricia Carvajal y Carlos Villagra como seres producto de su estrato social, que observan la conducta y el lenguaje adquiridos en el ambiente en que viven.
La grata velada de estreno de la pieza se vio realzada con la asistencia del conocido autor teatral Paco Rivano que viajó especialmente desde la capital para estar presente en este acto, que contó además con la presencia de las autoridades locales y de los habitués que vibraron con el arte escénico llevados a las tablas por el TENOR.

Un gasfiter en sociedad

Escrito en el programa del año 1985

En una de las etapas del montaje del “Gasfiter en Sociedad”, sostuve algunas conversaciones con Luis Rivano, con el propósito de reunir antecedentes que enriquecieran la puesta en escena. De esa conversación recuerdo algunas frases: “la verdad es que uno nunca sabe por qué escribe las cosa, el teatro es el arte más parecido al juego. Uno hace teatro porque quiere jugar y llama en auxilio de este juego a sus fantasmas, sus ideas, sus anécdotas y empieza a desarrollar la historia.

Pero los contenidos se van insertando en la obra poco a poco, sólo por la necesidad de confesarse que tiene el autor. Hace hablar a un personaje, pero éste dice lo que uno ha pensado decir. Por un lado existe un aspecto exterior del juego y por otro una cosa interior de confesión. De esta manera yo siento el teatro”.

“El Gásfiter en Sociedad” en una comedia que trata de enseñar que los seres humanos no se forman solamente en la escuela o en la universidad, sino que además es necesaria la experiencia que puedan adquirir a través de una relación amorosa o de amistad”

“Onofre regresa a su medio, porque piensa que el hombre llega a la paz cuando encuentra un lugar donde pueda estar cómodo, de esa manera podrá vivir, expresarse y ser feliz.

Estreno 1985, con Sonia Castillo, Hector Laferte y Carlos Villagra.

Estreno 1990, con Ivonne Ramírez, Germán Olcay y Carlos Villagra.

Luis Rivano es un autor que ha dado al TENOR la posibilidad de conocer a aquellos personajes que, de alguna manera, han impulsado al teatro chileno.

Los personajes populares de Rivano son verdaderos, sentimentales, alegres, dignos, auténticos y consecuentes con su condición de hombre –o mujer- en el mundo en el que hacen su vida.

Hacer a Rivano siempre ha sido para el TENOR una tarea grata, motivante y una suerte de redescubrir su talento siempre “parco, viril, chileno” como lo define Yolanda Montecinos.

Volver a vestirse con los ropajes del Gasfiter tiene características de un regreso, pero ¿la gente puede regresar realmente alguna vez?, porque todas las experiencias son válidas, enriquecen y jamás se olvida, como filosóficamente lo dice Onofre en esta obra.

¿Dónde estará la Jeannette?


Andrés Seguel y Sonia Sepúlveda en ¿Dónde estará la Jeannette? , 1986

“De la marginalidad todos quieren huir y nadie sabe cómo. Unos hacia arriba tratando de escapar a través del escalamiento social, otros simplemente “echándose el pollo p`al puerto”, Santiago es su cárcel, Valparaíso es el espacio abierto hacia el horizonte del mar” (Luis Rivano)

El Rucio de los Cuchillos

Por el teatro-verdad con fe y esperanza.


El elenco del Rucio de los Cuchillos juntos al actor nacional Alfredo Castro

Desaparecer es un término que nos amenaza: aún cuando como justificativo se utilicen argumentos que digan que nada desaparece cuando ha habido existencia feliz, plena, motivadora y formadora.

Y hace tiempo que me ronda esta amenaza; pero, para los que conocen nuestra trayectoria, no me refiero solamente al “TENOR”, sino que me refiero, fundamentalmente, al teatro-teatro. Donde los personajes no se hablen entre sí, no se, miren a los ojos, en donde se baila, se grita, se vuela por los aires y hay que hacer un esfuerzo sobrehumano para saber qué cresta está pasando en el escenario. Pienso, sin embargo, que el teatro-imagen-sonido-acrobacia (“vanguardia”, le dicen) tiene que existir, si no qué haríamos con tanto loco-lindo que hay en este mundo. Ojalá esa búsqueda ayude a nutrir el teatro-teatro.

Y la última vez que estuve en Santiago, viendo teatro por supuesto, llegué a Iquique asustado. Y me propuse firmemente mantener la línea del TENOR en el teatro tradicional.

Y hoy, aferrado a un “Rivano” –otro mosquetero del teatro-teatro- y a un grupo de gente del TENOR que quiso estar conmigo; iniciamos como grupo independiente, un nuevo ciclo en nuestra vida teatral; haciéndole una cachaña doble a la amenaza de desaparecer.

Escrito por Guillermo Jorquera en el programa de la obra.

Los talleres y la comunidad

Talleres de formación, la extensión, el teatro popular y las tres marías y una rosa...

Durante los primeros años el TIUN realizó numerosos talleres de formación teatral, dirigidos a sus propios integrantes y otros a la comunidad con el propósito de cautivar a nuevos actores, actrices y técnicos. Se realizaron talleres a profesores, educadoras de párvulos, jóvenes. Uno de ellos, el más importante, fue el realizado por varios integrantes del TENOR y su director, utilizando el texto “Tres Marías y Una Rosa”. El resultado fue tan sorprendente, el ejercicio pedagógico originó la puesta en escena de la obra con nuevas actrices formadas en este taller. Con esta obra se participó en una serie de festivales nacionales e internacionales.

Otro hito importante fueron las actividades de extensión realizadas hacia las poblaciones y sedes comunitarias de Iquique con obras de corte popular, alegres y divertidas. Se visitó la mayoría de las poblaciones iquiqueñas y pueblos aledaños. De esta experiencia se rescata el compartir con los pobladores una taza de té y un rico sándwich. Aún recuerdamos las función de “Tres noches de un Sábado” en la toma “Los Quitasoles” o las funciones en la Parroquia de la jorge Inostroza.

La Nona, la abuela que no quizo morir

La Nona, de Roberto Cossa ha sido la obra más emblemática y recordada del TENOR en su larga existencia. Debido al éxito de público, esta obra estuvo tres años en cartelera. Partió estrenándose en la sala de calle Sotomayor el año 1987, luego continúo en la sala “Veteranos del 79” y terminó su temporada, luego de reestrenos y reestrenos, en la Sala Mayor del Teatro Municipal a fines del año 89.
Se calcula que debe haber sido vista por aproximadamente unas 15.000 personas. Los recuerdos de ese montaje aún están en la retina de los iquiqueños.

La obra se mantuvo con su elenco inicial salvo dos excepciones: el personaje de “Carmelo”, interpretado por Antonio Sabat fue reemplazando por German Olcay. El personaje de la jovencita “Marta”, fue interpretado por tres actrices en sus diversas temporadas: Patricia Carvajal, Sonia Sepúlveda y Luisa Jorquera.

A propósito de este montaje, escribe el periodista iquiqueño Rodolfo Valencia, "…Por eso da gusto comprobar la tremenda sensación de verdad que adquiere una frase manida y venida a menos, ”a pedido del público”, cuando se la usa para decir que vuelve a escena "La Nona”, producción teatral del grupo TENOR, uno de los montajes mejor logrados de la temporada actual y una de las más importantes tragicomedias interpretadas por el arte escénico local.

Cerca de cinco mil personas la vieron en tres meses de cartelera en una sala pequeña e incómoda. Buen signo. Asistimos, entonces a un reencuentro del teatro con una audiencia cada vez más entendida. Gente que sabe cuando una obra está bien hecha y no solo merece aplausos, sino la máxima distinción: ponerla una vez más en escena, porque el público quiere verla
”.
Guillermo Ward en el rol de la Nona, 1987-1989

A mamá Cora la espera la carroza




Esperando la Carroza, de Jacobo Langsner 1988

Una vez más el Teatro del Norte (TENOR) estrena una obra que llena de risas el escenario: risas que no siempre son de alegría o de sana diversión.
Estas risas tienen, a veces, el sabor amargo de la impotencia, de la cruel verdad que el espectador descubre en su entorno, o el sabor “delicioso” de reírse de los demás. Sin embargo, evitando entrar en profundos análisis, la historia de Mamá Cora es una invitación a reírnos de nuestros propios defectos, de lo que hay en el hombre de generosidad y egoísmo, de modestia y ambición, de verdad y de falsedad.

Pero también es una invitación a reflexionar sobre vivir la vida, con risas de odio o con risas de amor.

El TENOR en su afán de conocer al hombre y su entorno, no sólo ha insistido en estrenar a dramaturgos nacionales, sino que ha tratado de rescatar los valores culturales de este continente conociendo el teatro de nuestros países vecinos, el que de alguna manera nos retrata desde otra dimensión.

Jacobo Langsner es un ciudadano nacido en Rumania el 23 de junio de 1927, radicado en Buenos Aires desde 1958.

En Argentina sus obras han sido premiadas con los mejores galardones, algunas de ellas han sido llevadas al cine como. “Darse cuenta”, “Esperando la Carroza”, “Malayunta” y “Sofía”.

La obra se estrenó en Santiago por el teatro de la Pontificia Universidad Católica de Chile el año recién pasado con un notable éxito. Hoy “Esperando la Carroza” se estrena con Iquique con nuestro elenco local.
El director.

Tommy, la madre avara

Roberto Cossa y la dramaturgia argentina.


No hay que llorar”, 1991
Elenco:
Sonia Sepúlveda,
Ivonne Ramírez,
Jaime Torres,
Patricio Araya,
Germán Olcay
Tommy Rojas, la Madre
El Teatro del Norte, en su permanente afán por conocer al hombre y su entorno; ha pretendido rescatar los valores culturales de la región americana, insistiendo en la dramaturgia nacional; sin embargo, no ha dejado de lado el teatro de los países vecinos y es así como hoy vuelve con una obra del argentino Roberto Cossa, como una forma cierta de alcanzar su objetivo motor.

Este autor es de muy gratos recuerdos para el TENOR, fue muy significativo para la Compañía conocerlo a través de “La Nona”, una de sus obras de mayor éxito a nivel mundial y que el grupo supo poner en escena magistralmente.

No hay que llorar”, fue escrita con posterioridad a “La Nona” y el Teatro del Norte decidió ponerla en escena porque representa una verdad de los hombres, envuelta de la cotidianeidad de nuestro entorno; preocupación permanente del TENOR; y porque postula con singular humor negro, que la avaricia de una sociedad debe desenmascararse violentamente, sin sutilezas sicológicas y desprovista del candor del antiguo teatro.

Esta es la invitación a la reflexión que entregamos con cada uno de nuestros estrenos.
El Director

La ronda del TENOR


TENOR Sotomayor 728

Durante diez años la comunidad iquiqueña, los apoyó en concretar el sueño de tener una casa propia para terminar así con el continuo itinerar de ensayos o funciones en los diversos locales de la Corporación Municipal.

Esta preocupación parte en el año 1983, con una primera carta aparecida en el diario “La Estrella”.

A los años siguientes, la Corporación retira el financiamiento a los montajes, y el patrocinio a la Compañía Teatral. Pero la ciudadanía no se queda indiferente y empieza a enviar "Cartas al Director" del diario La Estrella de Iquique.... y siguen siendo públicadas para que la opinón pública las conozca.
Integrantes del TENOR en ensayo.

No, no voy a llorar

“Los grupos se forman en base a una persona y cuando esa persona se va o se muere, muere también el grupo”. Jaime Torres L. (Septiembre del 2002)

Guillermo Jorquera Morales escribe el siguiente articulo en el Diario “La Estrella de Iquique” del día 28 de febrero de 1996:

"Aunque hoy, he dejado de trabajar en la institución que después de más de trece años de labor prescinde de mi quehacer; por racionalización de la empresa. No, no, voy a llorar.
Aunque, durante todos estos años aprendí a conocer a las personas con las que trabajé, quienes me entregaron su sabiduría para ser mejor. No, no voy a llorar.
Aunque en la primera etapa, en esta institución me enseñaron el concepto, servir; que se internó en mí, haciendo más certera mi entrega apuntando hacia mi comunidad. No, no voy a llorar.
Aunque en la próxima etapa, la lección fue aprender el concepto, respeto. Respetar y ser respetado, por tu trabajo profesional y por el de los demás; para hacer una labor honesta, cabal, consecuente y honrada. No, no voy a llorar.
Aunque los compañeros, de trabajo que allí dejo, serán entrañables para mí. No, no voy a llorar.
Aunque los recuerdos allí vividos, agradables y desagradables, me enseñaron a enfrentar la vida con serenidad y profesionalismo. No, no voy a llorar.
Aunque mis recuerdos lastimen mi memoria por aquellos profesionales útiles, que tuvieron que irse sólo por pensar distinto. No, no voy a llorar.
Aunque en mi recuerdo, aún viven amigos que fallecieron mientras trabajaban para la institución: Cristina, don Jorge, don Carlitos, don José Miguel y el amigo Boris. No, no voy a llorar.
Aunque el teatro, trabajo que yo realizo en beneficio de mi comunidad: motor de mi quehacer, se vea entorpecido, por falta de alguna oportunidad laboral. No, no voy a llorar.
Aunque trabajando en mi búsqueda teatral, siga descubriendo nuevas formas de vida y que tal vez provoque la envidia enfermiza de algunos oportunistas. No, no voy a llorar.
Aunque pienso sinceramente que mi despido, no se debe a una racionalización de la empresa, sino a una irracionalidad inexplicable. No, no voy a llorar.
Aunque a esta Corporación Municipal, le entregué una buena parte de mi vida; la de mi madurez profesional. No, no voy a llorar.
Y aunque, salvo excepciones, “tras la paleteada”, nadie dijo nada. No, no voy a llorar.
Tal vez derrame alguna lágrima, por los verdaderos afectos que allí quedan, por las ilusiones, por los proyectos y especialmente por las amigas que jamás olvidaré. También por aquellas miradas y gestos de reconocimiento que algunos funcionarios me dedicaron cuando cumplía con el rito irremediable de retirar mis pertenencias. Tal vez derrame alguna lágrima cuando piense en aquellas cosas que pude hacer y no hice; y por aquéllas que hice y no debí hacer.
No voy a llorar, porque la vida es así: fría, calculadora, interesada, irracional, y el que no lo entienda, para seguir viviendo tendrá que vivir llorando.
No voy a llorar, porque yo creo en la gente de bien; que hace que la vida sea grata, útil, cálida, futurista y digna de vivirla con alegría, optimismo, esperanza, fe y sin llantos."

Luego de su declaración, la comunidad lo apoyó enviando otros artículos al diario.

Los últimos estrenos...


Si antes era difícil trabajar sin un espacio, sin financiamiento, sin el patrocinio y el respaldo institucional, el TENOR, emprende su odisea como la mayoría de las agrupaciones teatrales locales, ser un grupo teatral independiente y de autogestión.

Igual como todos por amor al arte, sin lugar para ensayar, sin recursos, sin patrocinador, sin un director remunerado y buscando cómo poner en escena algunos trabajos. Cada vez más esporádicos.

Aún así éste fue el periodo de internacionalización del TENOR. Participó en festivales en Chile y en el extranjero: Perú, Brasil, Paraguay, Bolivia con el reestreno de sus obras más emblemáticas: “Tres Marías y una Rosa”, “El Rucio de los Cuchillos”. Unidos ahora por la amistad con una ardiente paciencia enfrentaron el nuevo desafío con el montaje de dos últimos trabajos para éste ciclo de 25 años : Ardiente Paciencia, de Antonio Skarmeta que nos narra la vida de Pablo Neruda y Las del otro lado del río, de Andrés Pérez con un nuevo elenco.

Al otro lado...

La magia de la transformación. El ciclo de veinticinco años de labor teatral de esta agrupación, se cierra en el mismo lugar, en el mismo espacio físico de la Ex-Escuela Nº 5, donde comenzó su trabajo con la Academia Juvenil en el año 1973 (calle Luís Cruz Martínez con Orella).
Se vuelve al mismo lugar para cerrar simbólicamente el círculo vital.
Es así que Las del otro lado del río se estrena por segunda vez en 1998, ahora en la sala "Violeta Parra", de la escuela artística del mismo nombre. Ya en 1986 se habia estrenado con Sonia Castillo, Sonia Pavéz, Carlos Villagra y Waldo Nuñez. En la nueva puesta en escena, solamente está el actor Carlos Villagra, realizando el rol del personaje joven, a diferencia del primer montaje donde interpretó el rol del personaje adulto.

Reparto:

Arcangela: Patricia Carvajal
Jocelyn: Patricia Alville
Guayo: Litto Zúñiga
Fermin: Carlos Villagra

Equipo Técnico:

Escenografía: Manuel Prieto
Iluminación: Andrés Arapio
Operador de sonido: Rodrigo Martínez
Ayudante de dirección: Sonia Sepúlveda

Direccion: Guillermo Jorquera

Los protagonistas

Según definición del diccionario el termino protagonista corresponde al “Personaje principal de la acción en una obra literaria, teatral o cinematográfica o a la persona o cosa que en un suceso cualquiera desempeña la parte principal o la más destacada”.

Para el TIUN-TENOR, los protagonistas fueron los actores, los técnicos y los tramoyas, "su gente". Con esta premisa todos, desde el actor que realizaba el personaje principal hasta el actor o la persona que se ubicaba en la puerta a recibir al público en una función, tuvieron real importancia para “el bien de la producción”. Si el trabajo era óptimo, no era sólo por los actores, sino por el trabajo que se había realizado antes, atrás y después de las funciones. Se aprendió compañerismo, apoyo a la tarea de otros, cada cual cumplía su rol cabalmente, bien hecho, consciente y contento. Su participación en el grupo iba en beneficio directo del trabajo final, -la obra- que se reflejaba posteriormente en la buena critica de la opinión pública.

En estas crónicas del recuerdo teatral del TIUN-TENOR, el público tendrá en su memoria los “rostros” de los actores y de las actrices, de aquellos que conocieron sobre las tablas y los hicieron emocionarse y reír con las historias de otros. Así aparecerán en la retina los personajes interpretados por personas con nombres y apellidos, actores vocacionales casi todos, que en sus años de juventud conocieron el mundo del teatro y continuaron en él por años, se acordaran de: Carlos Villagra, Pilar Lagos, Guillermo Ward, Sonia Castillo, Tommy Rojas, Litto Zúñiga, Sonia Pavez, Ivonne Ramírez, Jaime Bonelli, Ana Marambio, Daniel Lara, Sonia Sepúlveda, Waldo “Chewaldo” Núñez, Ana ”Coto” Colina, Luis “Pipo” Guzmán, Gloria Jiménez, Juan Carlos Peralta, Maria Eugenia “Pely” Álvarez, Eloisa Demiere, Reinaldo Pulgar, Irma Astudillo, Germán Olcay, Rosa Maria Pozo, Dennis Howard, Blanca Saavedra, Patricia Carvajal, Francisco Pinto, Blanca Romero, Héctor “Tito” Laferte, Patricia Alville, Isabel Pizarro, Patricio Araya, Oriana Puch, Andrés Segel, Aída Rueda, Félix Manzo, Magaly Medina, entre tantos otros más, como de algunos que sólo tuvieron participación en uno o dos montajes y no continuaron en esta vida teatral.


Aun cuando todos merecen páginas y reconocimientos especiales porque todos desde su particularidad dejaron una huella imborrable. El destacar a algunos del grupo se debe a su trayectoria y su permanencia en el TIUN-TENOR, a su importancia como intérpretes, a su entrega y dedicación, como también por esa imagen pública que aún permanece en la retina iquiqueña.

Toda una vida

Es evidente que la historia del TIUN-TENOR está ligada a su gente, a sus actores, a sus técnicos, pero si no hubiese existido un líder natural, este proyecto, como muchos, hubiese desfallecido en sólo los primeros intentos.

Si se mantuvo, permaneció, conoció el éxito, y ha llegado a trascender fue sin duda por la presencia de Guillermo Jorquera a su cabeza.

A continuación se transcriben dos entrevistas con una diferencia entre ambas de 24 años, ambas publicadas por el Diario La Estrella de Iquique. Una escrita en el año 1977 por la periodista María Isabel Brawn (M.I.B.) , y la otra escrita el año 2001 por el poeta iquiqueño Alberto Carrizo.

Confesiones de un director teatral


Escrito por
Guillermo Jorquera
en el programa de
“Las del otro lado del Río”,
1998.

Recordar veinticinco años de trabajo puede resultar una labor de largo aliento, más aún cuando se refiere al teatro, pletórico de situaciones dignas de contar, todas ellas enriquecedoras de la vida teatral, estrenos que recuerdan anécdotas, cuentos y leyendas; viajes que rememoran malos, buenos y mejores momentos; cansadores ensayos, críticas, proyectos, sueños y un largo etcétera.
Tampoco pretendo escribir la historia de los veinticinco años del TENOR. Sólo necesito testimoniar este quehacer teatral, que de alguna manera está inserto en la historia del desarrollo cultural de Iquique.

Y para lograrlo, pienso que lo más justo es confesar algunas culpabilidades que me han quedado como director, y que sólo la excelente expedición de mis actores y actrices, me han impedido hacerlas públicas después de cada estreno. Estas, (
Confesiones de un director) con la seriedad que necesita el humor, dan cuenta de estos veinticinco años en las lides del TENOR en el teatro iquiqueño.
Y Guillermo Jorquera tenía razón, estaba escrita la historia en los diarios iquiqueños, en los diferentes trípticos, en los afiches, en las fotos que sirvieron para ilustar estas crónicas, incluso hasta el epílogo ya estaba escrito.

Los de atrás del telón: el equipo técnico

“El arte teatral se produce cuando se logra armonizar la trilogía formada por el autor, actores y el público. Sin embargo, yo diría que es mucho más que eso, para que esta trilogía funcione bien, debe existir todo un entorno que construya una base, un soporte, que haga posible llegar al momento mágico de “abrir el telón”.

Es evidente que parte importante de este entorno es la escenografía, la iluminación, la utilería, el mobiliario, todo el apoyo técnico de una producción teatral”

Un espectáculo teatral no sólo necesita de los actores, también necesita verse y verse bien y para eso están los técnicos, el equipo que trabaja detrás del telón. Son las personas encargadas de crear, diseñar, otros de operar, manipular o manejar los equipos o aparatos. En sí son creadores llamados a darle el estilo, la estética, son los encargados de investigar, indagar, conseguir y plantear sus ideas como artistas al director y en conjunto decidir lo que el público verá, lo que será la puesta en escena. Muchas veces este equipo que no son protagonistas en la historia, es el que le da cuerpo a la obra, al espacio, al tiempo, al clima e incluso le da el carácter externo a los actores.

Un montaje teatral es el trabajo de un equipo conformado por el director, el escenográfo, el diseñador de vestuario, el maquillador, los iluminadores, los encargados de la creación o selección musical, como también los que operan el sonido, la consola de luces y con los tramoyas que sacan o entran elementos, bajan o suben los telones.

Pensando que éste es un trabajo que muy pocas veces ocupa algún artículo en la prensa, para referirnos a los tantos y tantos aprendices, técnicos y asistentes que han colaborado en dar forma a las obras del Teatro del Norte, en este capítulo se recurre a quien ha trabajado directamente con ellos en estos 25 años de historia, al director, Guillermo Jorquera Morales para que nos cuente su experiencia con “Los hijos de las flores” y con “Los gatos”. Esos amantes del teatro que estuvieron en las bambalinas del tiun y del tenor por mucho tiempo.

Nos referiremos a ellos en forma especial porque fueron dos grupos identificables, sin olvidarnos de las muchas individualidades en este mismo campo, quienes también fueron tan creativos, permanentes y útiles en las múltiples puestas en escena, como fue el trabajo que realizó Félix Manzo en el área del sonido y de la selección musical desde el año 1984 hasta 1992, Esmilda de Vega como modista desde los inicios del Tiun, Guillermo Ward como maquillador y diseñador de vestuario desde “Cuento de Verano” hasta “Lautaro”, Sonia Sepúlveda como asistente de escenario hasta los últimos días del TENOR, los fotógrafos José González Enei, Carlos Carpio, Ricardo y Paco Herrera, Carlos González, quienes registraron gran cantidad de las imágenes que hoy nos hacen rememoran el pasado, sin olvidarnos de la Imprenta Zavala que por años diseñó e imprimió los folletos, programas y trípticos de la mayoría de las obras.
Haciendo click sobre esta dirección encontrará detalladamente el Listado de equipos técnicos 1974-1998 que tuvieron participación en los diversos montajes durante los 25 años del Teatro del Norte,TIUN-TENOR.

Epílogo

En el último programa de la última obra estrenada por ésta compañía, Guillermo Jorquera, su director se despide de las tablas y dice:

Tampoco pretendo escribir la historia de los veinticinco años del TENOR.”

Y tenía razón, estaba escrita en los diarios iquiqueños, en los diferentes trípticos, en los afiches, en las fotos que se guardaban como tesoro y sirvieron para completar la historia.

Nada hay que agregar al libro, todo ya está dicho, hasta el epílogo que se escribió en el programa de “Las del otro lado del Río”(1998).
Y así con la obra del chileno Andrés Pérez, el TENOR bajó el telón de un ciclo de 25 años ininterrumpidos como grupo teatral, pero aún así Jorquera igual ha seguido apoyando, liderando, opinando y protegiendo la actividad teatral y cultural en Iquique desde su puesto como Jefe de Cultura del Gobierno Regional de Tarapacá.

Pero no creo que será para siempre, porque éste es sólo un ciclo que termina y unos años de descanso en su vida de teatrero. Estoy seguro que en algún momento, el tiempo, la gente, los recuerdos y la necesidad de volver a expresarse a través de este arte-vida le dirá interiormente, ¡eres un ave fénix!.

Quizás, no será con los mismos compañeros de ruta, pero habrá otros dispuestos a acompañarlo a emprender una nueva aventura y empezará otro nuevo ciclo con las “viudas” del TENOR.

¡De los artistas se puede esperar cualquier cosa!, se dice.

TELÓN